Los deportes a practicar varían dependiendo de la edad de cada persona y su estado de salud. En el caso de los adultos, las prácticas habituales como andar o los deportes sociales como el golf o el tenis ayudan mucho a combatir los problemas intestinales.
Después de la jubilación, mucha gente encuentra dificultad en mantenerse activo y realizar ejercicio de una manera regular. Caminar y nadar son dos formas de hacerlo de una manera suave y evitar los riesgos de la obesidad.
En el caso de los niños, aunque la mayoría realiza una gran actividad física mientras juega, son cada vez más los que no hacen suficiente ejercicio de forma regular. La televisión, las consolas y otras actividades en el hogar han hecho que los niños de hoy en día hagan mucho menos ejercicio que los de generaciones anteriores. Padres y cuidadores han de animar a los pequeños a que sean físicamente activos. Hay muchas posibilidades: juegos infantiles, nadar, patinar, ir en bici o en patinete y muchas más.
Aunque está de sobra demostrado que la práctica de ejercicio físico es necesaria para solucionar problemas relativos a la salud intestinal, se trata de un complemento a otros dos hábitos igualmente necesarios: una correcta dieta y una óptima ingesta de líquidos.
Además, podemos recurrir a productos naturales como la malva y la manzanilla, hierbas que ayudan a evacuar rápida y eficazmente cuando padecemos estreñimiento ocasional.